Muchas veces percibimos mal olor de nuestra mascota, lo bañamos, aplicamos diferentes elementos para encubrir el mal olor que expele o simplemente nos acostumbramos a él (halitosis). La mayoría de las veces no miramos la dentadura de nuestra mascota. Al observar ésta, debemos ver los dientes blancos y limpios, no con encías sangrantes o placas de sarro sobre las piezas dentarias. Si están con placas de sarro debemos llevarlo inmediatamente a la clínica veterinaria para una limpieza especializada, pues entre el sarro y las encías se forman colonias de bacterias que no sólo producen el mal olor, sino que producen la pérdida de piezas dentarias, más grave aún, también las bacterias “migran” vía sanguínea a órganos vitales como riñones o corazón llegando a producir enfermedades irrecuperables.
Por esto en nuestra Clínica Veterinaria recomendamos traer a limpieza dental a nuestras mascotas cada seis o doce meses. Y en la casa dar elementos para limpieza de dientes, como dieta dura (muchas veces sólo damos dieta blanda y esto no permite la limpieza dental), comer huesos grandes que no se astillen tales como, fémur, rodilla, huesos redondos, para roer no para mascar y romper (como costillas que son altamente peligrosas), o usar pasta de dientes y cepillos especiales para nuestras mascotas.
Otra causa frecuente de consulta es la permanencia de dientes deciduos (dientes de leche) del cachorro en adulto, estos deben ser extraídos sino se caen después de los seis meses.
También, en nuestra Clínica Veterinaria realizamos tratamientos dentales como endodoncia extracciones, etc. Esto con la ayuda de un dentista especializado.
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